El estudio de pintura recibía cada día menos visitas. Juan su propietario deambulaba por las salas como un fantasma pensativo. La semana anterior tuvo que despedir a los modelos que posaban para los pocos alumnos que ya le visitaban.
El estudio de pintura llevaba abierto 5 años, Juan aprovecho el tirón de la fama que le dio un prestigioso premio de pintura y decidió dejar su anterior trabajo y sus rutinas que lo deprimían y dedicarse a lo que siempre quiso pintar y enseñar a pintar.
Tuvo bastantes alumnos en la primera fase, pero el último año la crisis se había echo sentir. El número de alumnos había ido disminuyendo poco a poco hasta llegar a la situación actual.
Mientras estaba imbuido en sus pensamientos sonó el timbre, miró el reloj, eran las 17h , como siempre puntual su ya única alumna llegaba. La invito a pasar a la sala donde estaba empezando a pintar un cuerpo de un hombre desnudo, aunque ahora sin modelos tendrían que usar la imaginación.
Después de los saludos de rigor, Gabriela tomo los pinceles, y se quedo mirando a Juan esperando sus explicaciones, Juan había conseguido una foto de internet la cual tenía similitudes con la postura que tenía el modelo.
Gabriela al ver la foto se quedo mirándole, con una mirada extraña, le miró con cierta picardía y le dijo, “y por que no posas tu de modelo para mi”. Juan de repente se ruborizo, siempre había sido algo tímido, pese a que cuando veía un modelo lo miraba con visión profesional el tener que posar su desnudez ante la alumna le provocaba rubor. Pese a ello, lo pensó y acepto, nunca nadie le había dibujado y veía en ella un gran potencial como pintora.
Se fue hacia el baño, y apareció desnudo, se sentó reclinándose en el suelo donde posaban arropándose ligeramente con una sabana.
Gabriela no pudo evitar morderse los labios al verle desnudo, Juan era un hombre de unos 35 años, que se conservaba bien, tenía espaldas anchas brazos fuertes, bien definidos no muy musculados , un poco de tripita y un culo que no podía dejar de mirarlo. A pesar de la mala racha y que era un poco desaliñado conservaba ese atractivo mezcla de hombre culto y seductor, que atrae sin saberlo.
Juan no notaba como Gabriela le miraba, no era la mirada que solía tener al mirar objetos para pintar. Ella empezó a pasar los pinceles por el lienzo, acariciándolo, la costaba concentrarse en el dibujo y no dejarse perder por su imaginación. Al cabo de una hora de silencio, Juan se levanto para observa las evoluciones de su alumna, se acerco por detrás y vio como el ritmo de la creación estaba siendo lento, se acerco un poco más para corregir un trazo, y sin querer rozo con su sexo el culo de ella, Entonces fue cuando cayo que estaba desnudo, lo que le volvió a ruborizar. Pese a ello, quiso hacer alarde de profesionalidad y volvió a acercarse a corregirla, intentando que no notara su vergüenza. Al volver a acercarse el perfume de ella le sorprendió era fresco pero con una mezcla de una aroma muy sensual, y por primera vez se fijo en ella como mujer desde que entro en la escuela, y vio que era realmente muy atractiva.
El tener esos pensamientos le produjo una erección, por lo que dándola la espalda, se dirigió al baño, para evitar que ella le viera.
Gabriela pese a estar de espaldas se había dado cuenta de la erección de su profesor, miró la hora vio que la clase tocaba a su fin. y antes de que saliera su profesor del baño, decidió irse.
Cuando Juan salio se encontró una carta con un extraño sello lacrado y letras góticas y Gabriela ya no estaba…………….
3 comentarios:
Lo mejor es no moverse... ¿Para lo que hay?
Te dejo un beso borrascoso y te deseo un feliz y próspero año nuevo
Un beso y un deseo de un feliz año.
besos pecaminosos.
Publicar un comentario