martes, 27 de enero de 2009

Pedro

Por fin había acabado la reunión. Pedro se puso a redactar el informe en la habitación del hotel nada más llegar. Lo repasó y abrió su correo para enviarlo, eran ya las 21 h. debería ducharse e ir a cenar, pero la verdad no le apetecía mucho.
Cuando iba a cerrar su correo vio que le entraba un mensaje, la Resp, de Marketing de la empresa de marketing en la que había tenido la reunión le proponía pasar por su hotel y cenar para charlar un rato. Puff pensó, no me van a dejar en paz hasta que no coja el avión, pero el cliente es el cliente, por lo que cogió su móvil y la llamó.

- Hola Carmen, soy Pedro, te llamó por lo de tu mensaje para cenar.
- Si Pedro, nada que vivo cerca de tu hotel y quería comentarte algo que en la reunión se me ha pasado sobre el proyecto. Si te apetece paso por tu hotel y cenamos en un japonés,
- OK, me encanta la comida oriental.
- Vale pues en media hora estoy allí, no se si vendrá el de finanzas también,
- Os espero en el hall del hotel entonces.

Pedro se duchó y arregló con pereza y desgana, lo que más le apetecía era acostarse, llamó a su mujer para comentarle el día y desearle buenas noches.

Cuando bajó al hall, estaba ya Carmen esperando, la saludó dando los dos besos rituales y fueron hacia el restaurante.

Al entrar les condujeron a un salón privado, con cojines, donde la mesa estaba casi al ras del suelo, todo muy oriental, Carmen sonrió al ver su cara de sorpresa al ver el lugar;
-He preferido reservar un comedor privado para hablar más cómodamente.
-Y el de finanzas? Pregunto Pedro
- Al final no ha venido.

Se recostaron en los cojines los dos, Pedro quedo sorprendido de la destreza y la elegancia la sentarse de Carmen.
Pidieron lo platos, y les dejaron solos. Empezaron a hablar del proyecto y poco a poco la conversación fue derivando a temas personales. Pedro no era muy amigo de entablar relaciones amistosas con los clientes, pero la simpatía de Carmen y las copas de vino hicieron que la conversación tomara esos derroteros.
En un giro de la conversación Carmen empezó a comentarle de su vida intima, estaba divorciada y no quería ahora compromisos, ya que estaba centrada en la vida profesional, pero que como toda mujer tenía sus necesidades, que paliaba con encuentros esporádicos.
Las confesiones de ella hicieron que poco a poco Pedro empezara mirarla de otro modo, por primera vez se le pasara por la cabeza un encuentro fuera del matrimonio y con un cliente, lo que para el era tabú.
La conversación siguió cada vez en términos más picantes, las miradas eran cada vez mas cómplices y con más carga de deseo.
De repente hubo un momento de silencio, se miraron y en un ataque de pasión empezaron a besarse salvajemente, con besos pasionales, la mano de Pedro se deslizo poco a poco hacia su escote, acariciando suavemente el pecho por dentro de su vestido. Carmen entretenía sus manos en desabrochar su pantalón y llegar con sus manos al sexo de Pedro, en un abrir y cerrar de ojos lo estaba masturbando.
De repente la puerta se abrió, la camarera asustada al ver la situación cerro y salió rápidamente, Pedro y Carmen se miraron como dos niños traviesos sonrieron y acto seguido, carmen bajo su cabeza hacia la polla de Pedro y empezó lamerla despacio, pasando su lengua por todo su glande. Pedro gemía y suspiraba, hacía años que no disfrutaba de una buena mamada.
Carmen siguió acariciando con su lengua mientras Pedro aprovecho la cercanía de ella y la postura que había tomado para empezar a masturbarla.

Poco a poco Carmen fue metiendo todo el miembro de Pedro en su boca, subiendo y bajando despacio, mirándole a los ojos, como se iba derritiendo en su boca. Según veía que su excitación iba a más puso una mano en su poya y empezó a masturbarlo mientras seguía lamiendo y con la otra mano aprovecho a meterle un dedito por el ano.
Pedro no podía más de placer, estaba en la gloria con su polla en la boca de Carmen y el dedo en su ano le estaba volviendo loco.
Cuando no aguantaba más de placer, gimió me voy a correr, entonces ella acelero, hasta que se derramo entero en su boca. Carmen siguió chupando hasta succionar hasta la última gota, entonces se acerco a su oído y le dijo, vamos a hotel, que esto solo ha hecho que empezar.

CONTINUARÁ………………